miércoles, 23 de marzo de 2011

Aviso para los creadores de problemas


El único camino que tenemos para matar la bestia de nuestra propia influencia es la honestidad, es la apertura. Vivir dentro del mercado no es excusa para perpetuar nuestro propio poder.

Liberadas de los dioses del arte y del naturalismo, nuestras ideas vivirán o morirán , pero al menos nosotras viviremos.

Muerte a Crimental.

Cuando ya estoy jodida, salgo fuera, el abrazo de las nuevas fronteras nunca significara el abandono de lo viejo.

Crimental son los retorcijones del nuevo mundo, contrabandeado a través de cada frontera en las cabezas y los corazones de los millones que formamos la nación de las disidentes, lanzada en notas atadas a ladrillos a través de los escaparates. Es cualquier cosa que escapa del control, el día que finges estar enferma para pasarlo a la orilla del mar, la comida compartida cuando el encargado desaparece, las calles de la ciudad liberadas una hora durante la manifestación, los sueños que se rebelan y se convierten en realidad.

Todos los textos anteriores y los que siguen han sido plagiados y arreglados por medio de un proceso colectivo.

Cualquier cosa escrita en cualquier idioma es obviamente el trabajo de los millones que desarrollaron las palabras y las ideas que lo constituyen., no solo de los expertos que quieren quedarse con el crédito. Por favor, tradúcelo, reprodúcelo, y adáptalo, esto y todo lo demás, a voluntad, citando o sin citar las fuentes, nosotras así lo haremos.

De lo que seguirá, nada es ni una verdadera historia ni ficción. Esto es simplemente la crónica de las cosas que van a pasar.

“Cuando la gran exploradora estaba muriendo, sus amigas se reunieron a su alrededor de su lecho y le suplicaron que suprimiera las partes de su historia que les parecían increíbles, para aguar sus milagros por medio de juiciosas omisiones, pero ella respondió que no había recordado ni la mitad de lo que había visto, hecho y soñado”

Dirán, si fracasamos, que renunciamos a todo para hacer una hermosa pero utópica negación, como si fuera una obra de arte lo que nosotras estamos creando. Dirán eso, como las generaciones de nihilistas que nos precedieron, que nosotras enunciamos la grandiosa negación y después nos retiramos a las tierras salvajes del olvido y la aniquilación, que el aire del crimental es irrespirable para las masas humanas.

Adoraran el producto, el suyo especialmente, y negaran la evidencia. Dirán que podría ser que no lo hayamos vivido, pero estamos vivas, ¡vivimos!, y así es como producimos estos fragmentos, este recuerdo pobremente cartografiado, para escupir en sus caras... O susurrar en sus oídos mientras duermen.

Los textos que seguirán son solo el polvo esparcido por las explosiones en las vidas de extraños, notas rápidamente garabateadas em los días que hace tiempo que pasaron, cuando lucharon por las libertades y las ganaron.

Todo este polvo, estas brasas y cenizas quizá contengan cierta carga que ayude a precipitar explosiones en las vidas de otras. De otra manera son inútiles. No las revuelvas a menos que estés decidida a empezar nuevos fuegos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

He mejorado mucho.

He mejorado mucho, cariño mio.
Aunque nadie es en realidad así. Ni siquiera es saludable.
Pero sin embargo millones de mujeres y hombres en todo el mundo se pintarrajean, se matan de hambre, y hasta se operan para vivir acorde a los valores sociales de belleza.
¿Quién fija estos valores?
Nosotras lo hacemos; nosotras y las industrias de la imagen y la moda, con las portadas de las revistas, las dietas "milagrosas", y nuestras celebridades artificialmente "mejoradas".
¿Por qué esto les interesa?
En primer lugar, la inseguridad promueve las ventas. Mientras más inalcanzables me resulten estos valores, peor me sentiré conmigo misma, y más productos creeré necesitar.
Segundo, es importante para ellos hacer que siga considerándome como un mero cuerpo ante todo. Todas las imágenes de mujeres y hombres como simples cuerpos, desde el arte clásico hasta la publicidad de perfumes de este siglo, conspiran para hacerme pensar de esta manera.
Si me veo a mi misma como nada más que un cuerpo, y me valoro en esos términos, entonces creeré que lo que necesito para ser feliz -antes que cualquier otra cosa- son los productos accesorios corporales... no una vida apasionante, ni proyectos creativos, ni un mundo hermoso y seguro, etc.
Por estos absurdos valores de "belleza", están dispuestos a matar cada año a docenas de humanos con anorexia, matar a miles y miles más con bulimia y desnutrición, hacer que paguen miles de euros por cirugía plástica y por peligrosos implantes de silicona, hacer que mujeres que no son blancas paguen por productos que supuestamente las harán lucir como las reinas blancas de la belleza, y hacer que millones de mujeres y hombres a lo largo y ancho del planeta se sientan miserablemente inseguros de sus cuerpos -como de sí mismas-.
Y los deseos de los hombres y mujeres también están forjados basándose en el condicionamiento de la industria, para que terminemos buscando la imagen llena de glamour, que en la realidad no existe; mientras que no nos enteramos de la verdadera belleza que precisamente existe a nuestro lado, en las calles y en nuestros hogares.
¿Por qué tienen todo este poder?
Porque en este competitivo "mercado libre", la total falta de piedad en nombre de las ganancias, ha sido recompensada por ventas mucho más altas que las de más humanos competidores. Su método funciona en esta economía capitalista, su método vende más, domina y conquista en un sistema en donde el dinero vale mucho más que la felicidad humana.

CrimethInc."Has mejorado mucho, cariño mío"

viernes, 25 de febrero de 2011

NUESTRA TELEVISIÓN APESTA.



¿Así que habéis comenzado a sospechar, a ser cínicas?

¿Ya no confiáis en el gobierno, en Coca-Cola, ni en la televisión?

Somos absolutamente felices parodiandonos e insultandonos a nosotros mismos, incluso hasta de explicar detalladamente todas nuestras horribles intenciones y nuestros más perversos negocios... siempre y cuando ello llame vuestra atención.

Tenemos programas televisivos, publicidad, tiras cómicas, modas, libros, músicas, cuidadosamente diseñadas para aquellas de vosotras que estén empezando a dudar de nosotros.

Haremos cualquier cosa para manteneros mirando, cualquier cosa para manteneros comprando.
Jugamos con vuestro cinismo, fomentándolo y lucrándonos con él.

Sois demasiado "listas" como para llegar a confiar en nosotros, pero mientras os mantengamos cautivadas por nuestra ironía y autorecriminación, no seréis capaces de imaginar ninguna alternativa.

Antes que tener la osadía de intentar destruir el statu quo, os uniréis a las filas de los nihilistas del tipo que quieras, sin poder creer ya en nada, pero cumpliendo aún vuestro rol en el sistema de la desesperanza.
Vosotras sois las ovejas, y nosotras... bueno, ya sabéis.

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Estamos ya preparadas para perder el control?

¿Cuantas horas pasamos al día delante de la televisión? ¿delante de la pantalla del ordenador? ¿delante de el parabrisas de tu coche? ¿y de los tres combinadas? ¿desde donde se decide esto? ¿lo decidimos nosotras? ¿Cuanta de nuestra vida viene a través de una pantalla?

¿Es ver cosas más excitante que hacerlas? ¿tenemos bastante tiempo para hacer las cosas que queremos hacer? ¿Tenemos suficiente energía? ¿por que? ¿cuantas horas dormimos al día?
¿Como nos afecta el tiempo estandarizado, diseñado únicamente para sincronizar nuestros movimientos con los de otros millones de personas? ¿Cuanto tiempo podemos estar sin saber que hora es? ¿Quien o que controla nuestros minutos y horas, el tiempo que realmente tiene importancia en nuestra vida? ¿estamos ahorrando tiempo?
¿Ahorrandolo para que?
¿Podemos ponerle valor a un precioso día, cuando los pajaros están cantando y la gente pasea tranquilamente? ¿Cuantos euros la hora nos tienen que pagar para que nos quedemos dentro y vendamos cosas o rellenemos el papeleo? ¿Que obtendremos después que nos compense por este día de nuestra vida?
¿Como nos afecta estar entre la multitud, ser rodeado por las masas anonimas? ¿Cuan a menudo nos sorprendemos a nosotras mismas bloqueando nuestras respuestas emocionales hacia otros seres humanos? ¿quien cocina nuestras comidas? ¿cuantas veces comemos solas? ¿cuantas veces comemos de pie? ¿cuanto sabemos sobre lo que comemos y sobre donde procede? ¿cuanto confíamos en ello?

¿De que nos privan los instrumentos que ahorran trabajo? ¿de que los que ahorran pensamiento? ¿Como nos afectan los requerimientos de eficiencia? ¿quien emplaza el valor en el producto en vez de el proceso? ¿en el futuro en vez de en el presente? El momento presente que se esta volviendo cada vez mas corto a medida que nos aceleramos más y más hacia el futuro. ¿Para que nos aceleramos tanto? ¿estamos ahorrando tiempo? ¿tiempo para que?

¿Como nos afecta movernos alrededor por caminos prescritos, en ascensores, autobuses, metros, escaleras mecánicas, en autopistas y aceras? ¿Por movernos, trabajar y vivir en dos o tres cuadriculas dimensionales? ¿Como nos afecta estar organizadas, inmovilizadas y programadas en vez de vagar espontáneamente y deambular libremente? ¿rebuscando en la basura? ¿robando en las tiendas? ¿Cuanta libertad de movimiento tenemos, libertad para movernos a través del espacio, para movernos tan rápido como queramos en nuevas e inexploradas direcciones?

¿Como nos afecta esperar? Esperar en la cola, esperar en el trafico, esperar para comer, esperar el bus, esperar para mear, aprendiendo a penalizar e ignorar nuestras urgencias espontáneas. ¿Como nos afecta contener nuestros deseos? ¿Por la represión sexual, por el aplazamiento o la negación del placer, permaneciendo en la infancia, con la supresión de cualquier cosa en nosotras que sea espontánea, cualquier cosa que evidencie nuestra naturaleza salvaje, nuestra pertenencia al mundo animal? ¿Es el placer peligroso?

¿Puede el peligro ser dichoso? ¿Necesitamos alguna vez ver el cielo? ¿podemos ver todavía suficientes estrellas en el? ¿Necesitamos ver agua, hojas, follaje, animales? ¿Brillando, vislumbrando, moviendose? ¿es por eso que tenemos mascotas, un acuario, plantas? ¿O son la televisión y el vídeo nuestros brillos, vislumbres y movimientos? ¿Cuanta de nuestra vida viene vicariamente a través de una pantalla? Si nuestra vida fuera una película... ¿la veríamos? ¿Como nos sentimos en las situaciones de forzada pasividad?

¿Como nos afecta el ataque ininterrumpido de comunicacion simbólica: audiovisual, impresa, anuncios, vídeo, radio, voces robóticas, mientras paseamos entre un bosque de signos? ¿que es lo que están lanzando sobre nosotras? ¿Necesitamos alguna vez soledad, contemplación, quietud? ¿Las recordamos? ¿Pensar por nosotras mismas en vez de reaccionar a los estímulos? ¿es duro mirar para otro lado?

¿Es mirar la realidad lo que no esta permitido? ¿Donde podemos encontrar silencio y tranquilidad? No ruido blanco, sino puro silencio. No soledad sino gentil aislamiento. ¿Cuan a menudo nos hacemos preguntas como estas? ¿Cuantas veces nos sorprendemos a nosotras mismas con actos de violencia simbólica? ¿Cuantas veces nos sentimos solas de una manera que las palabras no pueden expresar?

¿Cuantas veces nos sentimos preparadas para perder el control?

Crimethic. Are we ready to loose control?

miércoles, 13 de octubre de 2010

El Futuro.

El mundo está llegando a su fin: no te equivoques, los días están contados. Desde donde estás no puedes ni imaginarte como será cuando todos toquemos fondo.


O mejor dicho, el mundo siempre está terminando: lo que viene después depende de nosotros. Todas las mañanas nos despertamos, sudamos y sangramos para poner una copia exacta del mundo del día anterior en su lugar. Claro que, no necesitamos hacer nada de esto; pero lo hacemos por nuestros miedos, nuestra impotencia, nuestra ingenua y mezquina ambición; o sencillamente por falta de imaginación. En cualquier momento podríamos dejar de pagar alquiler y de ir a trabajar (nada nos podría parar si lo hiciéramos al mismo tiempo) y volver a empezar en una sociedad sin señores ni préstamos. Todos hemos soñado con ello al menos una vez; y no, no son la policía o los políticos los que hacen que todo este montaje siga en pie: es nuestra complicidad y complacencia; sin mencionar nuestra falta de fe en el prójimo, lo que hace que nada cambie.


Pero no importa lo mucho que queramos que todo siga siendo así, el Desastre no es sostenible. El mundo del capitalismo, tal y como lo conocemos hoy no durará más de cinco generaciones -cualquier experto en medio ambiente puede decirte por qué. Del mismo modo, nadie tiene ya que discutir acerca de la destrucción de la clase media: ya está destruida, es la clase de la gente consumida por el materialismo y la duplicidad, de la gente que sufre constantemente trastornos emocionales y psicológicos que cualquier psiquiatra conoce y puede avalar. No es una cuestión de que si el sistema en el que nos hemos criado ha hecho de éste el mejor de todos los mundos posibles –a estas alturas todo el mundo conoce la respuesta- más que de que cómo vamos a controlar el caos que se va a producir cuando los terroristas crucen fronteras, la crisis petrolera llegue y nuestros ordenadores y plantas eléctricas se rompan y desmoronen. Considerar otras opciones y ponerlas en práctica no es radical: es sentido común cuando las predicciones de un futuro negro empiezan a hacerse realidad.


¿Pero de verdad viviremos para ver algo más? ¿Nos atreveremos a descubrir otros mundos?


A pesar de la seriedad de la situación, esto no es un destino que nos atormenta y del que nadie puede escapar. Del mismo modo que hay gente con la que convivimos codo con codo, pero que sin embargo habita en otros mundos, hay varios futuros; el futuro del que serás testigo depende de lo que hagas mientras llega. Es más, la pesadilla que nos aguarda existe precisamente en la medida en la que hemos contribuido a que se haga realidad: todos los días trabajamos por ella, compramos de ella, hipotecamos nuestras vidas a ella y invertimos en ella; hasta convertirla en lo único que podemos esperar.


Del mismo modo, el mundo de nuestros sueños existe en la medida en que vivimos como si ya existieran -no hay otra manera de que se hagan realidad. La revolución de cada persona es una revolución social en miniatura: no te preguntes cuando el cambio radical llegará, sino cuándo llegará el tuyo y cómo puedes alcanzarlo. Si puedes hacerlo, el resto del mundo puede también.


Y cuando de verdad luches por ello, cuando tus acciones abran de buena fe un portal hacia otra forma de vivir; los que se escondían saldrán y se unirán a ti. ¿O es que creías que eres el único loco aquí? Es necesaria una nación entera trabajando por la fuerza o por necesidad para que las cosas sigan funcionando, y siempre habrá gente que conozca lo poco que sacan de ello.


Son los millones a los que nadie consulta en las encuestas nacionales, la gente que nunca aparece en televisión, la gente que dormita esperando a que llegue un punto crítico para poder entrar en acción, con sus propias aspiraciones que alcanzar y sus propios deseos de ser libres; desesperados por luchar por algo que merezca la pena, por una pasión que los dirija.


Todos ellos matan el tiempo, a la vez que a sí mismos, mientras tanto; con problemas de anorexia y alcoholismo, matrimonios muertos y trabajos sin futuro. Cada día dejamos a un lado aquello de tomar riesgos que en el fondo sabemos que debemos tomar, esperando al momento oportuno o a que alguien lo intente antes; o si no, sintiéndonos demasiado cansados para no hacer nada. Por ello vemos la sangre de aquellos que se mataron a sí mismos y no aguantaban un día más; vemos las relaciones arruinadas que no pudieron sobrevivir a un vacío sin amor; vemos a los artistas y románticos desesperados, enterrados dentro del cuerpo del empleado corriente.


La próxima vez que el mundo termine, no estaremos paralizados ni viéndolo por televisión. Estaremos ahí fuera decidiendo por nosotros mismos qué vendrá luego, cortando las antenas y derribando transmisores si necesitamos que otros se nos unan.


No es demasiado tarde para vivir como si no hubiera un mañana -es más, nuestra esperanza y nuestro futuro depende de ello. Di tus últimas palabras ahora, y empieza con quien quiera unirse a tu causa.


Los sueños se rebelan, y sí pueden hacerse realidad."


Crimethinc. Expect Resistance: "The Future". Translated by Zenit Yerkes

viernes, 24 de septiembre de 2010

Luchando en los nuevos tiempos

Obertura: Cuanto más cosas cambian...


Había una vez, en la que el bloque básico de construcción del patriarcado era la familia nuclear, y llamar a su abolición era una demanda radical. Ahora las familias están cada vez más fragmentadas, pero... ¿ha expandido esto el poder de las mujeres o la autonomía de los niños?

Había una vez, en la que los medios de comunicación de masas consistían solamente en unas pocas televisiones y canales de radio. Ahora no solo se han multiplicado hasta el infinito sino que comparten espacio con otras formas mediáticas como Facebook, Tuenti, Youtube, y Twitter. Pero... ¿ha acabado esto con su consumo pasivo? y, estructuralmente hablando ¿cuanto control tienen los usuarios realmente sobre estos formatos?

Había una vez, en la que las películas eran la fundamental y más precisa representación de una sociedad basada en los espectadores; hoy los videojuegos nos permiten protagonizar nuestras propias fantasías, y hacen más negocio que Hollywood. En una audiencia mirando una película, cada una de nosotras esta sola; lo máximo que podemos hacer es abuchear cuando la línea argumental nos escandaliza. En los videojuegos, por otro lado, podemos interactuar en tiempo real con versiones virtuales de otras jugadoras. ¿Es esto una libertad más grande? ¿Es esto más comunidad?

Habia una vez, en la que podíamos hablar de una corriente, social y cultural, principal , y las subculturas en si mismas parecían subversivas. Ahora la "diversidad" es una prima para nuestros gobernantes, y la subcultura es un motor esencial de la sociedad de consumo: cuantas más identidades, más mercados.

Había una vez, en la que crecíamos en la misma comunidad que nuestras madres y abuelas, y los viajes se podían considerar como una fuerza desestabilizante que interrumpía las estáticas configuraciones sociales y culturales. Hoy la vida esta caracterizada por el constante movimiento en nuestra lucha para seguirle el ritmo a las demandas del mercado; en lugar de configuraciones represivas, tenemos permanente fugacidad, atomización universal.

Había una vez, en la que las trabajadoras permanecíamos en un mismo lugar de trabajo por años y décadas, desarrollando lazos sociales y puntos de referencia comunes que hacían posibles los antiguos sindicatos. Hoy, el empleo es cada vez mas temporal y precario, y más y más trabajadores cambian de las factorías y sindicatos a la industria de servicios y la flexibilidad obligatoria.

Había una vez, en la que el trabajo asalariado era una esfera distinta de la vida, y era fácil reconocer y rebelarse en contra de las formas en que nuestro potencial productivo era explotado. Ahora cada aspecto de nuestra existencia se ha convertido en "trabajo", en el sentido de actividad que produce valor en la economía capitalista. Mirando nuestra cuenta de correo, incrementamos el capital de los que venden su publicidad. En lugar de distintos roles especializados en la economía capitalista, nosotras vemos cada vez más formas de producción de capital, flexibles, colectivas, por muchas de las cuales ni siquiera se nos paga.

Había una vez, en la que el mundo estaba lleno de dictadores cuyo poder estaba claramente sostenido desde arriba y podía ser combatido en consonancia. Ahora han dejado paso a democracias que dan la impresión de incluir a más gente en el proceso político, legitimando así los poderes represivos del estado.

Había una vez, en la que la unidad esencial de poder del estado era la nación, y las naciones competían entre ella para afirmas sus intereses particulares. En la era de la globalización capitalista, los intereses del poder estatal transcienden las fronteras de la nación, y el modelo dominante de conflicto no es la guerra sino la vigilancia y control. Se emplea ocasionalmente contra naciones rebeldes, pero es continuamente implementada contra la gente.

Habia una vez, en la que podíamos dibujar líneas, aunque arbitrarias, entre el llamado primer mundo y el tercer mundo. Hoy el primer mundo y el tercer mundo coexisten en cada ciudad.

Ahora se nos dice que parece que aunque obtengamos lo que queremos no somos felices, cuando en realidad el punto esta, no en condenar el flujo de la historia o llorar porque nuestras innovaciones han sido usurpadas, sino tratar de conocer como algunas de nuestras propias formas de resistencia han pasado a formar parte del mundo que queremos cambiar.

Luchando en el nuevo terreno.

En este final de siglo solo podemos imaginar nuestra lucha como una forma de deserción del poderoso orden social.

Hace diez años, quizá como ilusas, estábamos por la inmediatez, la descentralización, y la resistencia hazla-tu-misma contra el capitalismo. Añadimos algunos elementos provocativos: anonimato, plagio, crimen, hedonismo, el rechazo al trabajo, la deslegitimización de la historia en favor del mito, la idea de que la lucha revolucionaria podía ser una romántica aventura.

Nuestro enfoque estaba determinado por su contexto histórico específico. El bloque soviético acababa de colapsar y las inminentes crisis ecológicas, políticas y económicas todavía no estaban a la vista. El capitalismo triunfalista estaba en su máximo. Nosotras nos centramos en minar los valores de la clase media, porque las teníamos como representación de las aspiraciones de todo el mundo, presentamos muestra lucha como proyecto individual porque era difícil imaginar otra cosa.

Cuando el movimiento anti-globalización gano fuerza y dio paso a los movimientos antiguerra, empezamos conceptualmente a luchar más colectivamente, aunque todavía desde la forma originaria de decisión personal de oposición contra el firmemente enraizado orden establecido.

Hoy mucho de lo que proclamábamos se ha convertido en pasado. A medida que el capitalismo ha ido mutando hacia un estado de crisis perpetua y las innovaciones tecnológicas han penetrado mas profundamente en cada aspecto de la vida, la inestabilidad, la descentralización y el anonimato han venido a caracterizar nuestra sociedad sin acercarnos para nada al mundo de nuestros sueños.

Las radicales a menudo pensamos que estamos hay fuera en el páramo, desconectadas de la sociedad, cuando en realidad somos su borde cortante, aunque no necesariamente nos movamos siempre hacia los objetivos que ella propugna.

La resistencia es el motor de la historia, conduce los desarrollos sociales, políticos y tecnológicos, forzando al orden establecido a innovar constantemente para flanquear o absorber la oposición. Así quizá estamos contribuyendo a tremendas transformaciones sin conseguir nunca nuestros objetivos.

Esto no da a las radicales el poder de determinar los acontecimientos del mundo, ni afirma que nos encontremos a menudo inconscientemente en su cúspide. Medidas contra las infinitudes de la historia, todas nuestras acciones son infinitesimales, pero la noción de teoría política presupone que todavía es posible utilizarlas significativamente.

Cuando ideamos campañas individuales, tenemos que tener cuidado de no hacer demandas que puedan ser desactivadas mediante reformas parciales, no sea que nuestros opresores nos neutralicen simplemente garantizándolas. Los ejemplos de programas radicales que han sido fácilmente contaminados resultan tan obvios que es prácticamente vulgar señalarlos: el fetichismo de la bicicleta, la tecnología "sostenible", "comprar local", "consumo ecológico" y otra formas de consumo ético, el trabajo voluntario que mitiga el sufrimiento causado por el capitalismo global sin amenazar sus raíces. etc.

Pero este fenómeno puede también ocurrir a nivel estructural. Debemos mirar las vías que hemos segido para tratar de conseguir un cambio social amplio, no vaya a ser que tome forma sin sacudir los cimientos del capitalismo y la jerarquía, así la próxima vez llevaremos nuestros esfuerzos hasta el final.

EHoy debe convertirse en una línea de vuelo fuera de este colapsante mundo.

No trabajar, ¿funciona?

La provocación que nos definía en nuestros primeros años fue tomar literalmente el dictado de los situacionistas: TRABAJAR NUNCA. Unas pocas de nosotras decidimos testarlo en nuestra propia piel para ver si era realmente posible. Esta pequeña bravuconada nos enseño todo el genio de la juventud libre, y todos sus peligros. Aunque un incontable numero a recorrido este camino con anterioridad, para nosotras fue como si fuéramos los primeros monos enviados al espacio. De cualquier modo, estábamos haciendo algo, tomándonos el sueño de la revolución en serio, como un proyecto que una puede iniciar con su propia vida inmediatamente, con, como solíamos decir, un aristocrático desden por las consecuencias.

Es tentador escobarlo fuera como mera performance. Aunque todavía tenemos que entenderlo como un intento de responder la pregunta que todavía enfrentamos como proyectos de revolucionarias: ¿Que puede interrumpir nuestra obediencia? Los insurreccionalistas contemporáneos están ahora intentando formular esa misma pregunta, aunque las respuestas que ofrecen son igualmente limitadas. Por si mismos, ni el paro voluntario ni el vandalismo parecen ser capaces de empujar la sociedad hacia una situación revolucionaria. El ataque esta más actualizado que nuestro boicot al trabajo asalariado, este ultimo supone que la economía requiere de nuestra participación, el primero acepta que no es así, y se centra en interrumpir el proceso por otros medios.

A pesar de todo, conservamos nuestra corazonada inicial de que será necesario adoptar un nuevo estilo de vida para que la situación deseada sea posible; no es solo cuestión de poner suficientes horas en los mismos viejos objetivos. La esencial constitución de nuestra sociedad, la cortina que se extiende entre nosotras y el otro mundo, se basa todo en el buen comportamiento, igualmente de los explotados como de los excluidos.

Después de una década, la historia ha convertido nuestro experimento en obsoleto, garantizado perversamente nuestra demanda de una clase desempleable. Las tasas del paro, cercanas al pleno empleo en el 2000, son ahora del 18%, solo contando a la gente que esta buscando activamente empleo. Los excesos de la sociedad de consumo ofrecían a sus desertores un cierto margen de error, la crisis económica ha erosionado esto y le ha dado un sesgo decididamente involuntario a la ausencia de trabajo.

Parece ser que el capitalismo tiene el mismo uso para nosotras que nosotras tenemos para el. Y esto no va solo por los desertores, sino tambien para millones de trabajadoras. A pesar de la crisis economica, las grandes multinacionales obtienen enormes beneficios, pero en vez de usar estos ingresos en contratar nuevos empleados, invierten en nuevos mercados, compran nueva tecnologia para reducir su necesidad de obreras, y reparten dividendos entre sus accionistas. Lo que es bueno para una multinacional no es bueno para el pais después de todo. Las compañías mas provechosas están cambiando tanto producción como consumos hacia los "mercados en desarrollo" fuera de aquí.

En este contexto, la cultura de la deserción parece un programa de austeridad voluntaria. Es conveniente para los ricos que renunciemos al consumismo materialista, pues de cualquier modo no hay suficiente para todas. Al final del siglo XX, cuando la mayoría de la gente se identificada con sus trabajos, renunciar a perseguir el empleo como autorrealización expresaba un rechazo a los valores capitalistas. Ahora, el empleo errático y la identificación con nuestras actividades de ocio en vez de con la propia carrera han sido normalizados como una posición económica en vez de una política.

El capitalismo también esta incorporando la idea de que la gente debe actuar de acuerdo con sus conciencias en vez de por un sueldo. En una economía llena de oportunidades para vender nuestro trabajo, tiene sentido enfatizar la importancia de otras motivaciones para la actividad; en una economía precaria, estar dispuesto a trabajar gratis tiene implicaciones diferentes. El estado esta cada día mas apoyándose en la misma ética del hazlo-tu-misma que una vez animo el punk alternativo para compensar los perniciosos efectos del capitalismo. Es más barato, por ejemplo, dejar a ecologistas voluntarias limpiar los vertidos de un petrolero que pagar por hacer lo mismo. Lo mismo ocurre con las ollas populares si se las trata como un programa de caridad en vez de que una manera para establecer flujos subversivos de recursos y camaradería.

El reto actual no es convencernos de que tenemos que renunciara a vender nuestro trabajo, sino demostrar como una clase superflua puede sobrevivir y resistir. Tenemos paro en abundancia, tenemos que interrumpir el proceso que produce la pobreza.


Nuevas tecnologias, estrategias anticuadas.

En la segunda mitad del pasado siglo, las radicales nos situamos a nosotras mismas en enclaves subculturales desde los que lanzar asaltos a la sociedad mayoritaria. La llamada al paro confrontacional suponía un contexto de existencia de espacios contraculturales en los cuales la gente podía implicarse en algo distinto.

El paisaje cultural es distinto hoy; la subcultura en si misma funciona diferentemente. Gracias al a la nuevas tecnologías de las comunicaciones, se desarrolla y se extiende mucho más rápido, y es remplazada igualmente rápido. El punk rock, por ejemplo, ya no es más una especie de sociedad secreta en la que eras iniciada por la mezcla de las cintas grabadas por tus amigas. Todavía es generado por sus participantes, pero ahora un mercado de consumo media, vía situaciones impersonales como tablones de mensaje y descargas. No sorprende que la gente se sienta menos comprometida con ello: tan fácilmente como lo descubrieron, pueden cambiarlo por cualquier otra cosa. En un mundo compuesto de información, la subcultura ya no parece estar fuera de la sociedad, indicando una posible vía de escape, sino es solo una de las múltiples zonas dentro de ella, una mera cuestión de gusto.

Mientras tanto, Internet ha transformado el anonimato del terreno de los criminales y anarquistas, en un rasgo de la comunicación de cada día. Pero inesperadamente, también sitúa las identidades y posiciones políticas en otro lugar acorde a una nueva lógica. El paisaje del discurso político esta diseñado anticipadamente por URLs; Es difícil producir una mitología sobre el poder colectivo y la transformación cuando cada declaración esta localizada en una constelación conocida.

Cualquiera puede haber puesto un póster en la pared, esto parece indicar un sentimiento general, incluso si solo representa las ideas de una persona. Una declaración en la Web, por otro lado, aparece en un mundo permanentemente segregado en guetos ideológicos. El mito de Crimental como un descentralizado hacer subterráneo en el que cualquiera puede participar inspiro una gran actividad hasta que la topografía de Internet lentamente concentro la atención en una sola pagina Web.

Así Internet ha llenado por completo de contenido y vuelto obsoleto simultáneamente el potencial que veíamos en las subculturas y el anonimato. Se puede decir lo mismo de nuestra defensa del plagio, hace una década pensábamos que estábamos tomando una posición extrema contra la autoría y la propiedad intelectual cuando estábamos escasamente un poco por delante. Las semanas que gastamos peinando bibliotecas en busca de imágenes para reutilizar, presagiaba un mundo en que prácticamente todos hace lo mismo con Google image Search para sus blogs. Las nociones convencionales de autoría ha sido sustituidas por unas nuevas formas de producción como la subcontratación voluntaria (una empresa de cualquier tipo se nutre del trabajo del colectivo), esto apunta a un futuro posible en el que el trabajo voluntario libre será una parte importante de la economía, como parte del capitalismo en vez de una oposición a el.

¿No nos da wikipedia acaso un modelo en funcionamiento de anarquismo que puede acercar nuestra postura al publico?
Si no conseguimos desarrollar una critica de como wikipedia es parte de una incompleta y represiva realización de por lo que estamos luchando, no seremos capaces de entender los obstáculos con los que nos encontraremos cuando queramos ir mas lejos.

Aquí nos encontramos con una de las más perniciosas vías por la que nuestros deseos han sido garantizados en forma, pero no en contenido. La libre distribucion, pensada para demostrar una alternativa radical a los modelos capitalistas, esta ahora tomada por garantizada en una sociedad en la que los medios de produccion material todavia son rehenes del capitalismo.

Hoy que la musica corre libre, parece a primera vista que a sido desmercantilizada. De hecho los musicos se han visto obligados a proveer trabajo gratis que refuerza la dependencia del consumidor de nuevos productos como ordenadores o smartphones. Los discos benéficos que se usaban para recaudar significativas cantidades de dinero para diversas causas fuera de la lógica de los mercados, hoy son mucho menos productivos. Así la libre distribución puede servir para concentrar el capital en las manos de los capitalistas, recortando las estrategias de resistencia que tenían previas generaciones.

Los formatos electrónicos se prestan para la libre distribución de información; esto fuerza a aquellos que producían formatos materiales como periódicos a adaptarse, o salirse del negocio, para ser reemplazados por bloggers que son felices de hacer este trabajo gratis. Mientras tanto, la comida, el alojamiento y otras necesidades -por no mencionar el hardware necesario para acceder a los formatos electrónicos- son tan caros como siempre. Esta situación ofrece un cierto montante de acceso para los desposeídos mientras beneficia a aquellos que ya controlan vastos recursos; esto es perfecto para una era de altas cifras de paro en las cuales será necesario apaciguar a los parados y darles un uso. Esto implica un futuro en que la elite rica usara el trabajo gratis de un gran cuerpo de trabajadores precarios y desempleados para mantener su poder y su dependencia.

Esto es aun más truculento pues este trabajo gratis será absolutamente voluntario, y parecerá beneficiar al gran publico en vez de a la elite

Quizá la contradicción central de nuestra época es que las nuevas tecnologías y formas sociales horizontalizan la producción y distribución de la información y todavía nos hacen más dependientes de los productos de las empresas.

Descentralizando la jerarquía: La participación como subyugación.

Aun en los 90, defendíamos la participación, descentralización y organización individual. Construidas con nuestras experiencias en el hazlo-tu-misma marginal, ayudamos a popularizar el modelo viral, en el cual un formato desarrollado en un contexto puede ser reproducido a lo largo del mundo. Ejemplarizado por programas como "Comida y no bombas" y tácticas como el "Black Block", esto ayudo a extender culturas anti-autoritarias desde Nueva York a Nueva Zelanda.

Al mismo tiempo, estábamos respondiendo a las limitaciones de los modelos políticos y tecnológicos del siglo anterior y produciendo oportunidades de transcenderlos. Esto nos puso cerca de la vanguardia innovativa que reformo la sociedad capitalista. Por ejemplo, TXTmob, el programa de mensajes SMS desarrollado por el Institute for Applied Autonomy (Instituto de Autonomía Aplicada) para protestas, sirvió de modelo para Twitter. Similarmente, una puede interpretar las redes internacionales de hazlo-tu-misma, formalizadas en guías como Book Your Own Fucking life, como precursores de Myspace y Facebook. Mientras tanto el modelo viral es más conocido como marketing viral.

Así la cultura del consumo nos ha cazado, integrando nuestros intentos de escape en el mantenimiento del espectáculo que rechazábamos y ofreciendo a cualquiera la oportunidad de "escapar" también. Aburrido de la programación televisiva unidireccional, el consumidor moderno puede construir su propia programación, aunque todavía a una distancia física y emocional de sus compañeros televidentes. Nuestros deseos por una mayor organización y participación han sido garantizados, pero dentro de un marco todavía fundamentalmente determinado por el capitalismo. La demanda de convertirnos en sujetos mas que en objetos se ha realizado: ahora somos sujetos administrando nuestra propia alienación, satisfaciendo el presagio situacionista de que el espectáculo no sera solo el mundo de las apariencias sino también el sistema social en el que los seres humanos solo interaccionamos en nuestros roles prescritos.

Incluso los fascistas están tratando de conseguir descentralización y autonomía. En Europa, "Nacionalistas Autónomos" se han apropiado de formatos y estéticas radicales, utilizando retórica anticapitalista y tácticas black block. Esto no es simplemente un asunto de nuestros enemigos tratando de disfrazarse para parecerse a nosotras, aunque eso ciertamente enturbia las aguas: también indica una división ideológica en las organizaciones fascistas cuando las jóvenes generaciones tratan de actualizar sus modelos organizativos para el siglo XXI. Fascistas en los USA y otros sitios están participando en el mismo proyecto bajo el paradójico nombre de "Anarquismo Nacional"; si tienen éxito en persuadir al público en general de que el anarquismo es una forma de fascismo, nuestro futuro será verdaderamente lóbrego.

¿Significa esto que los fascistas, los más avanzados defensores de la jerarquía, pueden emplear estructuras descentralizadas? El siglo XX nos enseño las consecuencias de usar métodos jerárquicos para tratar de perseguir supuestamente fines no jerárquicos. Es siglo XXI quizá nos muestre como supuestamente no jerárquicos medios pueden producir jerárquicos fines.

Extrapolando desde estos desarrollos y otros, podemos pensar hipotéticamente que nos estamos moviendo hacia una situación en la que la fundamentacion de la sociedad jerárquica no será la permanente centralización del poder, sino la estandarización de ciertas de formas debilitadoras de socialización, toma de decisiones, y valores. Esto parece estar extendiéndose espontáneamente, aunque de hecho solo parecen deseables por lo que esta ausente en el contexto social que se nos impone.

Pero ¿jerarquías descentralizadas? Esto suena como una parábola zen. La jerarquía es la concentración del poder en unas pocas manos. ¿Como puede descentralizarse?

Para encontrarle sentido a esto, volvamos a la concepción del Foucault de panóptico. Jeremy Bentham diseño el panóptico como modelo para hacer las prisiones y lugares de trabajo más eficientes, es un edificio circular en el que todas las habitaciones están abiertas hacia el interior de un patio, para que todo pueda ser visto desde la torre de observación central. Los internos no pueden ver que ocurre en la torre, pero saben que pueden estar bajo vigilancia en cualquier momento, así eventualmente internalizan esta vigilancia y control. En una palabra, el poder ve sin mirar, mientras el observado mira sin ver.

En el panóptico, el poder esta ya basado en la periferia en vez de en el centro, y este control es mantenido sobre todo por los mismos internos. Los trabajadores compiten para ser capitalistas en vez de establecer una causa común como clase; los fascistas refuerzan las relaciones opresivas autónomamente sin la supervisión estatal. La dominación no es impuesta desde arriba sino como una función de la participación en si misma.

Simplemente para participar en sociedad, tenemos que aceptar la mediación de estructuras determinadas por fuerzas que están fuera de nuestro control. Por ejemplo, nuestras amistades cada vez más pasan a través de Facebook, teléfonos móviles, y otras tecnologías que dibujan el plano de nuestras actividades y relaciones para las empresas y las inteligencias de los gobiernos. Estos formatos también dan forma al contenido de las amistades en si mismas. Lo mismo ocurre con nuestras actividades económicas: en lugar de simple pobreza tenemos préstamos y clasificaciones de crédito, no somos una clase sin propiedades, sino una clase conducida por la deuda. Y una vez más esto es voluntario, o incluso concebido como "progreso".

¿Como podemos resistir en este contexto? Todo parece haber sido mucho más fácil en 1917 cuando todos los proletarios del mundo soñaban con asaltar el Palacio de Invierno. Dos generaciones después, el equivalente parece ser asaltar los cuarteles generales de la televisión; aunque esta fantasía ya haya aparecido en una película de Hollywood. Ahora es cada vez más obvio que el capitalismo global no tiene centro, ningún corazón en el que clavar una estaca.

De hecho, este desarrollo es una gran ayuda para nosotras, se formula un resumen del sistema, sin especificar detalles. Cada parte del sistema se refina diseñando con mayor detalle. Cada parte nueva es entonces redefinida, cada vez con mayor detalle, hasta que la especificación completa es lo suficientemente detallada para validar el modelo, para las formas de lucha. No hay atajos ahora, y ninguna justificación para tomarlos, no debe haber mas dictaduras "provisionales". La revoluciones autoritarias del siglo XX han pasado para bien, si la revuelta tiene que estallar, las practicas anarquistas tendrán que expandirse.

Algunas han argumentado que es en esta ausencia de centro, cuando el antes mencionado virus es más peligroso que el asalto frontal, así la tarea es no tanto elegir el objetivo correcto como popularizar una nueva vía de lucha. Si esto no ha ocurrido todavía, quizá simplemente es porque nosotras todavía no hemos desarrollado un enfoque que parezca práctico a los demas. Cuando demostremos soluciones concretas a los problemas que representa el desastre capitalista, quizá se decidan a apoyarnos.

Pero esto es delicado. Estas soluciones tienen que resonar mas allá de cualquier subcultura particular en una era en que cada innovación instantáneamente genera y es contenida por la subcultura. Deben de alguna manera rechazar e interrumpir las formas de participación esenciales para el mantenimiento del orden, tanto las que predican sobre la integración, como las que predican la marginalidad. Tiene que proveernos para cubrir nuestras necesidades inmediatas mientras hacer aflorar nuestros deseos insurgentes que nos enfocan en cualquier dirección. Y si avanzamos soluciones que al final no atacan las raíces de nuestros problemas, -como hemos hecho antes- solo estaremos inoculando el orden establecido en las resistencias de esta generación.

Cuando se trata de soluciones contagiosas, quizás los disturbios en Grecia durante los cuales ardieron bancos fueron menos significativos que las prácticas de okupacion del día a día, confiscación y redistribución de comida, y las reuniones públicas fuera de la lógica del comercio. O quizá los disturbios fueron igualmente significantes: no como un ataque material al enemigo sigo como un festival afirmando una forma de ser radicalmente diferente.

Desestabilización de la Sociedad: Doble o nada.

Cuando en los 90 el capitalismo aparecía como eminentemente estable, si no inexpugnable, nosotras fantaseábamos con disturbios, catástrofes y colapsos industriales precisamente porque parecían imposibles, y porque, en su ausencia, parecía que solo podían ser cosas buenas.

Todo esto cambio. Crisis y catástrofes son ahora familiares. La nocion de que todo el mundo esta dirigiendose al fin es practicamente banal, ¿quien no ha leido un reportaje sobre el calentamiento global para encogerse despues de hombros? El imperio capitalista esta obviamente fuera de limites y solo unos pocos creen que va a durar para siempre. Por ahora, sin embargo, parece que es capaz de utilizar estas catástrofes para consolidad su control, cargando los costes en los oprimidos.

Así como la globalización intensifica las distancias entre clases, algunas de las disparidades entre naciones parece que se estan nivelando. Las estructuras de apoyo social en el mundo occidental estan siendo desmantelada a medida que el crecimiento economico se desplaza a otras zonas. Los ejercitos estan siendo usados para cometidos policiales de orden publico y en desastres naturales. Esto esta de acuerdo con la tendencia general que lejos de ser estatica, espacializa las jerarquías hacia formas dinámicas y descentralizadas de mantener las desigualdades. En este nuevo contexto las nociones del siglo pasado sobre privilegio e identidad aparecen cada vez más como simplistas.

Nuestros enemigos de la derecha ya han movilizado su reacción para la era de la globalización y la descentralización. Podemos verlo desde el Tea Party en USA hasta los movimientos nacionalistas en toda Europa pasando por los fundamentalismos religiosos en todo el mundo. Mientras la Europa occidental se ha aglomerado en la Unión Europea, la Europa Oriental se ha balcanizado en docenas de naciones-estado con prolíficos fascismos deseosos de capitalizar el descontento popular. El fundamentalismo religioso es comparativamente un fenomeno reciente en el Medio Este, habiendo agarrado el despertar de fallidos "movimientos de liberacion nacional" movidos por una exagerada reaccion al imperialismo cultural occidental. Si permitimos a los proponentes de la jerarquía monopolizar la oposición al orden establecido, nosotras simplemente desapareceremos del escenario de la historia.

Otros han desaparecido ya. Al tiempo que la clase media erosiona Europa, los partidos de izquierda tradicionales se están extinguiendo por ello, y los partidos de extrema derecha toman el terreno que estos pierden.

Si la izquierda continua retrocediendo hasta la extinción, el anarquismo será el único juego que quede en la ciudad para las radicales. Esto abre un espacio en el que podemos exponer nuestras ideas para todas aquellas que han perdido la fe en los partidos políticos. ¿Pero estamos preparadas para luchar contra el capitalismo nosotras solas, sin alidadas? Intensificar el conflicto es una apuesta: tan pronto como atraigamos la atención del estado, tendremos que jugar a doble o nada, intentando movilizar suficiente apoyo popular para flanquear el inevitable contraataque. Cada disturbio ha de ser seguido de una campaña incluso de más amplio alcance, no de una retirada hacia las sombras, algo difícil de hacer enfrente del contragolpe y la represión

Quizá seria mejor si la historia se moviera lo bastante despacio para que tuviéramos tiempo para construir un movimiento popular masivo. Desafortunadamente no tenemos elección en este asunto. Preparadas o no, la inestabilidad que deseábamos esta ya aquí, cambiaremos el mundo o pereceremos con el.

Así es tiempo de prescindir de estrategias fundadas en la estabilidad del orden establecido. Al mismo tiempo la crisis nos mantiene encerradas en un presente perpetuo, reaccionando a los constantes estímulos en vez de actuar estratégicamente. Con nuestra actual capacidad, podemos hacer poca cosa para mitigar los efectos de las catástrofes del capitalismo. Nuestro trabajo es encender revueltas con reacción en cadena; debemos evaluar cada acto que emprendemos bajo esa luz.

En este contexto es más importante que nunca no vernos a nosotras mismas como las protagonistas de la insurrección. Nuestro actual cuerpo social es lo bastante numeroso como para catalizar levantamientos sociales, pero no lo bastante para llevarlos a cabo. Nosotras no hacemos la insurrección, nosotras solo ayudamos a organizarla, todo el mundo hace la insurrección.

Esto pedirá mucho de cada una de nosotras. Diez mil de nosotras con la voluntad de llegar tan lejos como Enric Duran, el santo patrón de los estafadores a los bancos, se convertirían en un fuerza real, consiguiendo recursos con los que establecer infraestructuras alternativas y creando un ejemplo publico de desobediencia que podría extenderse a lo lejos, quitándole la existencia a la deuda, incluso al dinero, si suficientes de nosotras los tratáramos como a una ficción. Esto podría traer de vuelta la deserción a la nueva era. Es terrorífico imaginarse yendo tan lejos, pero en un mundo en colapso, el terror nos espera ahí delante, lo escojamos o no.

Cualquiera que haya participado en un black bloc lo sabe, es mas seguro al frente. Doble o nada.

Devuelve el golpe, la paz social es nada.

Conclusión: Placeres prohibidos.

Ya vale de estrategia. Recordemos una idea que no puede conseguirse de ninguna forma bajo el capitalismo: Que la vida inmediata pueda convertirse en intensa y feliz. Nosotras creemos en esto, concebimos la resistencia como una romántica aventura capaz de satisfacer todos los deseos producidos pero nunca consumados por la sociedad de consumo. A pesar de todas las tribulaciones y roturas de corazón del pasado, este reto todavía sobrevive, como la esperanza, en el fondo de la caja de Pandora.

Resistimos por ello. No lo hacemos por deber, o habito, o sed de venganza, sino porque queremos vivir al completo, conseguir lo máximo de nuestro ilimitado potencial. Somos revolucionarias porque parece que no hay manera de encontrar lo que importa sin al menos un poco de lucha.

Tantas penurias como puede acarrear, nuestra lucha es la persecución de la alegría, para ser mas precisas, es la manera de generar nuevas formas de alegría. Si perdemos de vista esto, nadie se unirá a nosotras, ni deberían. Disfrutar no es algo que simplemente hagamos para ser estratégicas, para ganar reclutas, es la infalible indicación de si tenemos algo que ofrecer o no.

Como la austeridad se convierte en la contraseña de nuestros gobernantes, los placeres disponibles en el mercado serán cada vez más meros sucedáneos. El giro a la realidad virtual es prácticamente la admisión de que la vida real no puede ser satisfactoria. Tenemos que probar lo contrario, descubriendo placeres prohibidos que nos mostraran el camino a otro mundo.

Nada pone a la gente más a la defensiva que la sugerencia de que pueden y deberían disfrutar de si mismos: esto dispara toda su vergüenza por los fracasos para hacerlo, todo su resentimiento hacia aquellos que sienten que están monopolizando el placer, y tambine un claro enfrentamiento con anticuada y opresiva educación recibida.

Si alguien quiere inspirar odio étnico, la manera más fácil de hacerlo es concentrarse en las vías extrañas, perversas en que se asume que ese grupo persigue el placer. Si alguien desea enfatizar la comunidad, la forma mas fácil es señalar que ellos también sienten dolor.

Esta formula es trágicamente familiar para cualquiera que halla sido testigo de como las radicales nos caricariturizamos unas a otras. Declarar que has experimentado placer celestial, especialmente si es algo que realmente viola el régimen de control, como robar o luchar con la policía, es una invitación para otros amontonen desden sobre ti. Y quizás esa formula explica también porque nos podemos unir cuando el estado mata a alguien, pero no podemos dejar de lado nuestras diferencias para luchar igual de duramente por los vivos.

La muerte nos moviliza, nos cataliza. El recuerdo de nuestra propia mortalidad nos libera, permitiéndonos actuar sin miedo, pero nada es tan terrorifico como la posibilidad de que nuestros sueños puedan hacerse realidad, que algo este verdaderamente en juego en nuestras vidas. Si supiéramos que el mundo esta terminando, finalmente seriamos capaces de arriesgarlo todo, no solo porque no tenemos nada que perder, sino porque nunca mas íbamos a tener nada que ganar.

Pero si queremos ser revolucionarias, vamos a tener que aceptar la idea de que nuestros sueños se pueden hacer realidad, y luchar de acuerdo a esto. Vamos a tener que elegir la vida sobre la muerte de una vez por todas, placer sobre dolor.

Vamos a tener que empezar.

Based on: Crimetinc. Fighting in the New Terrain.

martes, 21 de septiembre de 2010

Doce mitos sobre la accion directa

Acción directa, esto es, cualquier clase de acción que evita los canales políticos establecidos para conseguir sus objetivos directamente, tiene una larga y rica tradición entre los obreros, desde las rebeliones de los esclavos hasta cuando queramos. A pesar de eso, hay varios malentendidos sobre ella, en parte debido a las formas en que es tergiversada por las empresas medios de comunicación.

1. Acción directa es terrorismo.

El terrorismo esta calculado para intimidar y así paralizar a la gente. La acción directa, por otro lado, pretende inspirar y así motivar a la gente, mediante la demostración del poder que los individuos tienen para conseguir sus metas por ellas mismas. Mientras el terrorismo es el dominio de una clase especializada que busca adquirir el poder solo para si misma, la acción directa demuestra posibilidades que puede usar cualquiera, dando poder a la gente para tomar el control de sus propias vidas. A lo sumo, un hecho dado de acción directa obstruirá las actividades de una corporación o institucion que esta cometiendo una injusticia a ojos de los activistas, pero esto es una forma simple de desobediencia civil, no terrorismo.


2.La acción directa es violenta.

Decir que es violencia destruir la maquinaria de un matadero o romper las ventanas de los partidos que promueven las guerras es priorizar la propiedad sobre la vida humana o animal. Esta objeción valida sutilmente la violencia contra las criaturas vivientes enfocando toda la atención en los derechos de propiedad y la aleja de asuntos más fundamentales.

3.La acción directa no es expresión política, sino actividad criminal.

Desafortunadamente, si una acción es ilegal o no se corresponde con si es justa o no.
La leyes de una dictadura son, después de todo, leyes.
Objetar a una acción sobre la base de que es ilegal es esquivar la cuestión mas importante de si es o no ética. Argumentar que debemos siempre obedecer las leyes, incluso cuando las consideramos inmorales o cuando refuerzan condiciones injustas, es sugerir que los arbitrarios pronunciamientos del sistema legal establecido poseen una autoridad moral mayor que nuestras propias conciencias, y pedir complicidad enfrente de la injusticia.
Cuando las leyes protegen lo que no es justo, la actividad ilegal no es un vicio, y la docilidad obediente de la ley no es una virtud.

4. La acción directa es innecesaria donde la gente tiene libertad de expresión.

En una sociedad dominada por el cada vez más estrecho punto de vista de las empresas de comunicacion de masas, es casi imposible iniciar un dialogo publico a menos que ocurra algo que atraiga la atención sobre ello. Bajo esta condiciones, la acción directa es un medio para cuidar de la libertad de expresión, no para absorberla.
Así mismo, cuando la gente que se opondría a una injusticia ha aceptado que es inevitable, no es suficiente hablar sobre ello: una tiene que demostrar que es posible hacer algo.

5. La acción directa es alienante.

Al contrario, mucha gente que encuentra la actividad política tradicional alienante se inspiran y motivan con la acción directa.
Gente distinta encuentra diferentes aproximaciones satisfactorias, un movimiento ampliamente basado debe incluir un ancho abanico de opciones.
Algunas veces gente que comparte objetivos con los que practican la acción directa gastan todas sus energías desprestigiando una acción que se ha llevado a cabo, haciendo eso traen al derrota arrancándola de las fauces de la victoria. Harían mejor buscando la oportunidad para centrar toda la atención en los asuntos puestos de manifiesto por la acción.

6. La gente que practica la acción directa debería trabajar a través de los canales políticos establecidos.

Mucha gente que practica la acción directa también trabaja dentro del sistema. Un compromiso para usar cada medio institucional disponible para solucionar los problemas, no excluye necesariamente un compromiso igua,l de elegir otros medios donde los anteriores no son suficientes

7. La acción directa es exclusiva.

Algunas formas de acción directa no están abiertas a todo el mundo, pero eso no significa que no tengan valor.
Cada una tenemos diferentes preferencias y capacidades, y somos libres de actuar de acuerdo a ellas.
La cuestión importante es como hacer que las diferentes aproximaciones de individuos y grupos que comparten los mismos objetivos a largo plazo, se integren de tal modo que se complementen unas a otras.

8. La acción directa es cobarde.

Esta acusación es casi siempre hecha por aquellos que tienen el privilegio de poder hablar y actuar en publico sin miedo a las represalias: Eso es, aquellos que tienen el poder en esta sociedad, y aquellos que obedientemente aceptan este poder.
¿Deben los oprimidos demostrar su coraje y responsabilidad actuando contra sus opresores a plena luz del día, condenándose así a la derrota?
En una sociedad cada vez mas sometida a la vigilancia indiscriminada de las fuerzas de seguridad de los poderosos, ¿es sorprendente que aquellos que disienten quieran protegerse mientras lo hacen?

9. La acción directa solo la practican los estudiantes/privilegiados niños ricos/pobre gente desesperada/etc.

Esta acusación se hace casi siempre sin referirse a hechos concretos, como difamación.
De echo la acción directa a sido practicada en una multitud de formas por una gran variedad de gente de todo tipo de trayectorias vitales.
La única excepción podrían ser las clases más ricas y poderosas, que no tienen necesidad de practicar ningún tipo de acción ilegal o controvertida, porque, como si fuera una coincidencia, los canales políticos establecidos se ajustan perfectamente a sus necesidades.

10. La acción directa es el trabajo de agentes provocadores.

Esta es otra especulación hecha desde la distancia, sin evidencias concretas.
que desaprueban como si fuera una Alegar que la acción directa es siempre el trabajo de agentes policiales encubiertos es debilitante: Elimina la posibilidad de que los activistas puedan hacer esas cosas por si mismos, sobreestimando la fuerza de la policía y su inteligencia, reforzando la ilusión de que el estado es omnipotente.
Así mismo, desestima a priori el valor y la realidad de una diversidad de tácticas. Cuando la gente se siente autorizada a hacer infundadas afirmaciones sobre cada táctica acusandola de provocacion policial, esto obstruye todas las posibilidades de dialogo constructivo sobre las tácticas adecuadas.

11. La acción directa es peligrosa y puede tener repercusiones negativas sobre otras personas.

La acción directa puede ser peligrosa en un clima político represivo, y es importante que aquellas que la practiquen hagan un esfuerzo para no poner en peligro a otras.
Esto no es necesariamente una objeción a ella, al contrario, cuando se vuelve peligroso actuar fuera de los canales políticos directa corren establecidos, es cuando se vuelve mas importante el hacerlo.
Las autoridades usaran las acciones como excusas para aterrorizar a los inocentes, como siempre han hecho los dictadores, pero ese es un crimen por el que tienen que responder los que ostentan el poder, no aquellos que se les oponen.
Así mismo, aunque la gente que practica la acción directa corre verdaderamente un riesgo, enfrente de una injusticia insufrible es mas peligroso e irresponsable dejarla sin contestación.

12. La acción directa nunca consigue nada.

Cada movimiento político efectivo a través de la historia, desde la lucha por la jornada laboral de ocho horas hasta la lucha por el voto de las mujeres, ha hecho uso de alguna forma de acción directa. Esta puede complementar otras formas de actividad política en una gran variedad de vías.
Si nada mas, resalta la necesidad de reformas institucionales, dando a aquellas que luchan por ellas mas bazas a jugar.
Pero también puede ir mas halla de este rol de apoyo, sugiriendo la posibilidad de una organizacion de la vida humana completamente diferente , en la que el poder se distribuya equitativamente y todo el mundo tenga una voz de igual valor para hablar sobre todos los asuntos que le afectan.

Crimethinc. Twelve Myths About Direct Action